domingo, 2 de septiembre de 2007

COMO TE DIGO UNA COSA, TE DIGO LA OTRA...

Hace tiempo que se me invitó a participar amablemente en este blog "españil", tanto, que hasta he tenido que recuperar mi contraseña e iniciar todo el proceso para que google me permitiera el acceso . Debo romper una lanza a mi favor, aunque esté muy feo hablar de uno mismo,. Y es que siendo una analfabeta informatica he logrado, no sé aún cómo, escribir estas palabras.
Ya tenía ganas de participaren este maravilloso espacio para poner un poquito de glamour en blog, que lo noto algo falto de estrellato. Pero de eso me ocuparé más adelante. Ahora toca hablar de adicciones y no precisamente de las de Kate Moss y su novio Pete.
Hoy toca hablar de la adicción que provoca la noche. Yo debo confesar, banda negra sobre los ojos incluida, que soy una adicta a la noche y a ese equipo que forman la gente de las Españas. Todavía no me creo que esta noche no tenga que ir a trabajar... porque volvería.
El viernes tuve la mejor despedida del mundo. Fue un día de cambios en todos los equipos, pero nadie tuvo un " hasta luego" comparable al que vosotros me brindasteis. Ya sé que todo el mundo asegura comprender lo duro que es la noche, lo difícil que resulta compaginar la vida, disimular la ojera y no caer fulminado de sueño. Sin embargo es imposible hacerse una idea hasta que uno lo vive en primera persona.
Y pese a lo duro que es repetiría mañana mismo. El motivo: ese equipo de gente, fantasmas para el resto de la redacción que para mi han sido una familia, que me han soportado con mis insoportables briconsejos, que me han ayudado a soportar la noche y los momentos más duros de este año desigual. Pero lo más importante es que siendo yo ya casi una veterana de la casa, me han dado una lección de profesionalidad y dedicación y sobre todo de entrega. Gracias chicos porque me habeis empujado adelante justo en el momento en el que iba a quedarme sentada para siempre.
Dicen que la experiencia se adquiere con los años, pero no estoy de acuerdo. ¿Con cuántos años?¿Quién ha establecido el baremo?. Más nueve horas de trabajo, de noche, sin nadie a quien recurrir salvo el propio equipo valen más que toda una vida dedicado a la profesión de 8 a 3. Mi más sincera admiración. Os echo ya de menos y si alguno quiere, ya sabe: local, al fondo a la derecha. GRACIAS. Imagino que Alvaro editor de pro se encargará de recortar mi participación, nunca dije que fuera un dechado de concrección. Hasta luego.

3 comentarios:

Lagarto Gigante dijo...

Cómo eres... Nunca pensé que me emocionaría leyendo precisamente este blog. Qué poco me gustan los cambios. Jo.

No sería capaz de tocar una coma de lo que has escrito. Sólo pondré en mayúscula el titular, que es la única regla de estilo dictatorialmente impuesta.

Una persona que no viene a cuento y cuyo nombre te confiaré en privado me dijo una vez que en esta profesíón las carreras se cruzan y se entrecruzan. Creo que es verdad. Y más estando bajo el mismo techo (que ojalá nos siga cobijando a los precarios...) Así que sólo hay que esperar un poco.

Lagarto Gigante dijo...

Pero qué leñe, no vamos a hablar siempre de trabajo, ¿no? Creo que tenemos pendiente una mega cena y no se va a organizar sola... Y no miro a nadie.

lalsu dijo...

y mira que pa que yo llore... ya te echamos de menos y ni siquiera ha pasado del todo el fin de semana. mucho animo con tu nueva etapa, está claro que la vas a bordar :) y lo de la cena... yo tampoco miro a nadie...