martes, 20 de febrero de 2007

IRRITABILIDAD CONSUSTANCIAL

Estos últimos días venimos comentando entre nosotros los efectos que el turno de noche empieza a causar en nuestras vidas personales. Destacaría la conversación de ayer, una especie de terapia de grupo muy reconfortante en la que los tres interlocutores reconocimos estar -esperamos que no "ser"- mucho más irritables que cuando trabajábamos de día. Así que desde la recién constituida PRB (Plataforma de Radiofonistas Bordes) reclamamos de la sociedad civil respeto y comprensión. Y también de la militar. Si como familiar de alguno de nosotros recibe una respuesta cortante o hiriente (habitualmente más hiriente que cortante); si como oyente que llama a horas intempestivas a la redacción preguntando chorradas es usted despachado con fría indiferencia; si como compañero de trabajo se siente usted violentado; por favor, no nos culpe a nosotros, porque en realidad no somos nosotros. En estas circunstancias somos como una especie de Gremlin dándose un atracón de pizza a medianoche mientras se baña en una piscina. Simplemente ofrézcanos un trabajo estupendo, de lo nuestro si pué ser, con un horario decente. Verá lo encantadores/as que podemos llegar a ser.

P.D. ¡¡¡Y ojoooooooo!!! Que nos encanta nuestro trabajo, conste. El horario, pues no.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como diría el filósofo Dinio el Grande "La noche me confunde". Eso nos debe pasar a quienes laboramos en horas tan tardías y más a los que, por desgracia, lunes o sábado tienen el mismo significado.

Un estudio reciente sobre la nocturnidad laboral nos arrojaba unas preocupantes estadísticas: ¡¡Tenemos una media de vida 10 años menor que el resto de los mortales! Aunque el hecho de que el trabajo de uno le guste debe desgrabar algo (no es mi caso).

El origen de la irritabilidad (lanzo mi propia teoría) está en el sueño acumulado. El descanso no es igual en función de las horas y no lo digo porque nuestro cuerpo está acostumbrado a dormir de noche. El día aporta unos serie de ruidos que contribuye a un descanso más liviano: que si un teléfono inoportuno, una vecina que nos pide sal, las obras del vecino del 3º, el claxón del novio huevón de la niña del 1º...

Y ya paro porque la contestación se alarga más que el mensaje que la originó.

Saludos nocturnos desde el hotel Overlook.

Tu amigo Jack

Alcaine dijo...

Pensad en lo afortunados que sois, en esa especie de "Liga de los Hombres Extraordinarios".
Esa superespecie de seres nocturnos, con pupilas adaptadas como los gatos, que junto a las razas tambien de vida nocturna: seguritas, basurillas, cobradores de autopista, medicos de urgencia, etc, salis cuando el sol se oculta.

¿Sabeis que es lo mas jodido? que estais ahi para que solo las otras razas os oigan. Una simbiosis preocupante, por lo fragil.

Ademas, para lo que hay que ver cuando el dia se hace dia, mejor seguir colgado de los pies con un traje de batman. O eso, o que nos lleve dios.