
Hola, buenos días... Con un
trolley azul celeste y de uniforme. Así asistió la primogénita de los Príncipes de Asturias el pasado viernes a la escuela Infantil de El Pardo. La pequeña
Leonor ha comenzado la guarde. Dicen que juega, aprende y hace amigos sin problemas. No esperábamos menos de ella. Eso sí, que se preparen los hijos de la Guardia Real, es decir, sus
compis de aula, porque los
profes aseguran que la niña --que cumplirá en breve dos años--destaca por su habilidad en las
manualidades. La nena ha realizado ya su primer trabajo manual, que ahora está colgado en la pared junto a los de los otros alumnos. ¿Qué será será?. Una escultura de su abuelo en una regata. Un dibujo de ella misma y sus compañeros jugando en el jardín con arenero. Lo que sí que os podemos adelantar es el
habitat en el que
Leonor pasará a partir de
ahoa todas las mañanas. En el aula de los mayores está su casillero -identificado con su nombre y con el dibujo de una luna- entre los de otros niños de su edad que se llaman Víctor y Alba (
quédense con estos nombres), y d
onde dejan las mochilas los pequeños. La clase, como la mayoría de las guarderías está decorada con motivos infantiles... Entre ellos doce globos de distintos colores, uno por cada mes, e

n los que figuran las fechas de los cumpleaños de los alumnos (no puede ser más entrañable). Y ¿qué pasará con la comida? La pequeña Infanta almorzará junto a sus
amiguitos en el comedor del centro y después podrá descansar un rato en las literas que con ese propósito disponen las aulas. Sólo nos queda saber qué llevaba Leo en la mochila el día del posado fotográfico.
La pobre le ponía empeño, pero esa
mochilita con ruedas se torcía y se torcía (la muchacha debió acabar con la muñeca abierta). Menos mal que llego su madre y le echó un cable. Suponemos que ahí dentro llevaba
álgo más que el
baby. Nuestros lectores pueden hacer sugerencias. La más original será publicada en este blog próximamente.