martes 29 de mayo de 2007

YO HABLO Y USTED SE CALLA

Buenos días... El presidente del tribunal del 11-M, Javier Gómez Bermúdez, es guay... Es un señor calvo, que da mucho miedo y que grita a los acusados... Su voz se parece a la de Eduardo Zaplana y es amigo de Roberto, el técnico que se encarga del sonido que, a veces, falla... Y cuando pasa esto, Bermúdez se enfada... Un día llamó varias veces la atención a Rafa Zohuier y dijo: "llévenselo al calabozo" y se lo llevaron... Otro día les dijo a los pobres intérpretes: "todos a mi despacho"... Uno de los miembros de este nuestro equipo --Lagarto Gigante-- es fan suyo, pero yo la primera, que para eso sigo todos los días las sesiones del juicio. Y cada día somos más fans suyos... Todo después de que este ser entrañable regalase a su maza a un niño... El agraciado --cuya edad y nombre desconocemos-- era uno de los pequeños que visitó la semana pasada la sala de la Audiencia Nacional de la Casa de Campo de Madrid... Ímaginamos que el juez Bermúdez tendrá otra maza de repuesto para que pueda continuar con la encomiable labor que desempeña día a día en el juicio.

viernes 25 de mayo de 2007

AMELIANO TIRADO EN EL ARROYO

Cuando Ameliano se disponía a regresar en su avión de Vueling a Prado del Rey para seguir escuchando manidas melodías de Yann Tiersen como fondo de crípticas crónicas desde Cannes, una sobrecargo de Easy Jet que pasaba por el finger lo agarró por la puntita de arriba y lo metió en una aeronave de la compañía. No hay duda: el color naranja pepero de Ameliano le atrajo de tal modo que no pudo por menos que situar el elemento de obra (tan corporativo, por otra parte) en el pasillo central del vuelo Malmo - Villarrubia de los Ojos. Más que nada para evitar que la gente se pusiera de pie e intentase desembarcar en llegando a la T-4, una práctica de bloqueo aprendida por la sagaz tripulante de cabina en su etapa en Ryan Air. Aprovechando el fortuito cambio de planes y lloviendo como llovía, Ameliano decidió pasar a la acción. Sí, estaba decidido a convertirse en un elemento útil (aunque de obra) para la sociedad. En toda su conez, se plantó junto a una balsa de agua. ¡Qué emoción! ¡Cómo corría el agua! Vio pasar cerditos flotando y panes por doquier. En la vorágine del temporal, un curioso personaje se encaramó a un atril y empezó a soltar un pregón de fiestas. Aunque el rostro de la oradora le resultaba desconocido, había algo de familiar en su voz. Después llegaron los medios de comunicación a cubrir la noticia. Salieron varios señores y señoras a contar sus penas ante las cámaras y ante los micrófonos. Casi saltó de la emoción Ameliano cuando creyó distinguir un cortavientos como el que en su anterior vida le había acompañado en sus largas noches en el armario. Al mirar más atentamente comprobó que se había confundido, no era él.

miércoles 23 de mayo de 2007

EL CONO AMELINIANO

Erase una vez un cono (también llamado elemento de obra) que vivía frustrado... Frustrado porque nunca había salido a la carretera, nunca había servido para desviar el tráfico, para cerrar túneles mientras los limpiaban por la noche... Su función más importante fue marcar la zona mojada del suelo en un frío lugar al que llamaremos campo del príncipe ;) hasta que a alguien se le antojó cogerlo... Su ilusión por una vida nueva surgió repentinamente hasta que se dio cuenta de que su siguiente destino era un armario en el que la única compañía eran unos pocos cuadernos grandes, unos bolis y unas cucharas de plástico... De fondo escuchaba ruidos parecidos al que emite el halcón... canciones que sonaban algo así como 'i love you mi vida... ieoooo'... y también muchos 'ah?!'... Sonidos a los que cogió cariño... pero un día, cuando uno de esos 'vecinos' fue a visitarle aprovechó para salir a dar una vuelta... Una vuelta que se convirtió en el inicio de una vuelta al mundo... La primera escala: no hay duda, Malmo... ese lugar del que taaaanto había oído hablar desde el armario... Desde allí, nos ha mandado esta postal, para ver si nos animamos a ir... es un primer paso no?

jueves 3 de mayo de 2007

SIN CASCO Y A LO LOCO

Dicen que es cabezón... ay que poco saben verdad rirri? precisamente en su cabeza está la elegancia!! El duro horario nocturno tiene sus pequeñas cosas buenas, como por ejemplo conocer a este chico, uno de mis muchos novios, Max Foster (cómo no va a estar en la CNN con este nombre!). Él todavía no sabe lo nuestro, pero en cuanto nos conozcamos se enamorará locamente de mí y lo siguiente será regalarme toda la equipación de la CNN, chubasquero y gorra (de las de ala ancha) incluidos, así que según cómo os porteis chicos... pues ya le pediré equipo para vosotros. si no siempre os quedará comprar por internet la sudadera de Virginia Tech.
Mi primer paso para convertirme en una reportera intrépida ha sido ir a las batallas campales de Malasaña. Botella por ahí, ladrillo por allá... pelota de goma por allí, gas lacrimógeno por allá... calvo por aquí, barricada por allá... Una cosa variadita y muy divertida. eso sí, como dice Txel, espero ese casco para mi cumple, como el de Espe o mejor, porque no se puede ir por ahí poniendo en peligro la integridad de una, que así nunca llegaremos a ser Anderson Cooper! aquí os dejo una pequeña muestra de mi primera odisea...

miércoles 2 de mayo de 2007

LEONOR VISITA A SU HERMANITA

Hola, buenos días! Vestida de azul y con un patito rosa en la mano... Así salió ayer la pequeña Leonor de la Clínica Ruber tras conocer a su hermana Sofía... Y digo salió porque, a su llegada al hospital, no existía tal pato... ¿Qué pasó entonces dentro? ¿De dónde salió el peluche? Según ha podido saber Radio Nacional, la primogénita de los Príncipes de Asturias echó mano a una de las canastillas... parece ser que a la de primera puesta que regaló el líder del PP, Mariano Rajoy. El caso es que ayer doña Leonor hizo gala de su desparpajo... La pequeña saludó efusivamente a los periodistas que se encontraban a las puertas de la clínica y demostró que ya sabe andar perfectamente... Pero, de pronto, la criatura comenzó a correr rampa abajo... Su padre la llamaba, pero ella hacía caso omiso... Justo cuando estaba apunto de caerse al suelo y llevarse al pobre pato por delante, Don Felipe la cogió en brazos y la metió en el coche... Leonor volvía a casa contenta por haber conocido a su futura compañera de juegos a la que ayer, según el Príncipe, dio muchos besos.